Mirad atentamente esta foto. No son los veteranos del club estos señores tan respetables. No porque los nuestros no lo sean sino porque esos señores con sus atuendos, sus pobladas barbas y sus enormes bigotes imponen mucho más. Parecen miembros del Consejo de Ministros o de la Real Academia Española. Y el niño no es un alumno aventajado de Paco de la Fuente. Es nada más y nada menos que Samuel Reshevsky a los 8 años de edad dando unas simultáneas en 1.920. No sabemos el resultado pero seguro que ganó a todos. Este gran maestro polaco despuntó sobremanera en la primera mitad del sigo pasado. Reshevsky todavía niño, dejó una frase para la posteridad. «Para mí jugar al ajedrez es tan sencillo como respirar»

Esta foto de ilustres veteranos jugando al ajedrez no la traigo aquí por casualidad. Es para recordar que las vacaciones se acaban y que pronto nuestra vieja sala del Centro Cultural de la Villa se llenará de luz, colorido y jugadores veteranos los jueves de cada semana. Estos ilustres señores posiblemente pertenecieran a un casino o círculo industrial o mercantl, no lo sabemos, pero nosotros , los veteranos del club, pertenecemos a la Agrupación Deportiva Ajedrez Móstoles. No somos barbudos ni bigotudos y vestimos normalitos pero tenemos la misma afición por el ajedrez que los abueletes de la foto. Así que ya queda poco para que comiencen las fraternales luchas escenificadas en partidas de 10 minutos entre nuestros mayores del club, entre los que me encuentro y estoy encantado de volver a jugar una vez a la semana varias partidas con estos entrañables y estupendos consocios y amigos.

Y, para terminar, un detalle anecdótico. El que esto escribe, que no juega desde hace años competiciones oficiales en vivo (en postal si) tiene la costumbre de anotar todos sus resultados en las amistosas del club. ¿Lo hace algún otro? Y esta vez no resisto la tentación de publicarlo: Temporada 2013/14: Partidas amistosas jugadas: 79, ganadas 62, tablas 6 y derrotas 12. Me queda la satisfacción de que, ya que no salgo en ninguna clasificación oficial, tengo el consuelo de recrearme en ésta, oficiosa y particular.